¿Cómo maridar vino y gastronomía francesa? Nuestros mejores consejos de maridaje
Descubre cómo maridar el vino francés con los platos típicos de la gastronomía francesa según la acidez, los taninos y otros factores. Sorprende en tu próxima comida con estos maridajes sencillos y auténticos de comida y vino franceses.
Dominar el arte del maridaje con vino francés no tiene por qué ser difícil. Equilibrar la acidez y los taninos, elegir la botella perfecta para maridar con boeuf bourguignon, caracoles o un soufflé de queso… Nuestros consejos expertos te ayudarán a combinar los vinos franceses y la cocina francesa clásica con maestría para mejorar cada experiencia gastronómica. ¿No sabes por dónde empezar? ¡Te echamos una mano! Sigue estos cinco consejos para maridar el vino y la cocina franceses.
Consejo n.º 1: aprovecha la acidez para complementar y contrastar
Cuando se trata de maridar comida y vino, la acidez es uno de los factores más importantes, si no el más importante. Es un elemento fundamental de la estructura de cualquier vino, ya que ayuda a mantener el equilibrio entre el dulzor, la fruta y los taninos (si los hay). Además, la acidez es lo que hace que un vino sepa fresco y brillante y, en el mundo de los maridajes, ayuda a limpiar el paladar entre bocado y bocado. Lo interesante de la acidez es que puede servir tanto para complementar la sal como para contrastar la pesadez en una gran variedad de platos.
Por ejemplo, la acidez y la sal hacen una pareja estupenda. Por tanto, un vino muy ácido sacará lo mejor de las ostras, las patatas fritas y otros aperitivos salados. Por otro lado, la acidez del vino también puede contrarrestar los componentes más pesados de un plato, como las grasas y las salsas cremosas, así como refrescar el paladar antes del siguiente bocado. Algunos ejemplos de vinos muy ácidos son el champán, los crémants, el sauvignon blanc, el melón de Borgoña (Muscadet) y el gamay.
🍷 Ejemplos de maridajes de vino y comida:
- Mejillones a la marinera con Muscadet DOP
- Caracoles de Borgoña con aligoté
- Tartiflette con Chignin DOP (uva jacquère)
Consejo n.º 2: las grasas y los taninos son mejores amigos
Los taninos son los compuestos fenólicos que se encuentran en la piel, el tallo y las semillas de la uva, y son los responsables de esa sensación de sequedad tan característica de algunos tintos. Aunque pueden resultar ásperas por sí solas, estas botellas despliegan todos sus encantos cuando se combinan con alimentos grasos. Los taninos y las grasas se unen a nivel molecular en la boca, lo que suaviza el vino y potencia el sabor del plato. Los niveles elevados de taninos se suelen asociar con el cabernet sauvignon y el syrah, en concreto los de la margen derecha de Burdeos y el valle del Ródano, respectivamente.
🍷 Ejemplos de maridajes de vino y comida:
- Boeuf bourguignon con mezcla de GSM (garnacha, syrah y monastrell, con muchos vinos de Côtes du Rhône DOP y de la denominación Vin de France)
- Cassoulet francés con malbec de Cahors DOP
- Steak frites con syrah del norte del Ródano
Consejo n.º 3: no te olvides del rosado
Aunque el rosado suele ser sinónimo de verano, en realidad es ideal para acompañar una infinidad de comidas durante todo el año. ¿Por qué? Estos vinos afrutados y cítricos tienen una acidez elevada (véase el consejo número uno) y carecen de taninos (véase el consejo número dos), lo que los hace de lo más versátiles en la mesa. De la misma manera, aunque el rosado se suele asociar con la soleada Provenza, se producen botellas deliciosas por todo el país, como en Burdeos, Languedoc y el valle del Loira, entre otros.
🍷 Ejemplos de maridajes de vino y comida:
- Ensalada nizarda con Côtes de Provence DOP
- Ratatouille con rosado de Languedoc
- Quiche lorraine con rosado del valle del Loira
Consejo n.º 4: elige un vino más dulce que el postre
Maridar el vino con los platos dulces no es tan difícil como parece. Solo tienes que seguir la regla de oro: que el contenido de la copa sea más dulce que el del plato. Servir un vino seco junto al postre no le vienen bien ni a uno ni a otro, pues deja un sabor áspero y amargo en la boca. Por suerte, el repertorio de vinos franceses dulces abarca toda la gama de sabores: los chenin blancs de cosecha tardía del valle del Loira, las emblemáticas botellas de Burdeos, los vinos dulces naturales del sur, similares al oporto, y muchos más. Sin embargo, hay una excepción que nos lleva al último consejo…
🍷 Ejemplos de maridajes de vino y comida:
- Tarta tatin con endivias y queso brie con Sauternes
- Tarta de fresas y châteauneuf-du-pape con Rosé Champagne DOP
- Mousse de chocolate con vino dulce natural (Maury)
Consejo n.º 5: ante la duda, espumosos
En lo que a los maridajes se refiere, cualquier especialista en vino te dirá lo mismo: el espumoso siempre es un acierto, incluso para el postre. La acidez cítrica y la textura efervescente de este vino combinan con prácticamente todo, ya sea para los aperitivos salados, los platos principales o los postres. Si bien el champán es la opción más evidente, recomendamos explorar los vinos efervescentes elaborados con métodos tradicionales (denominados crémants) de otras zonas de Francia, como el Loira, Jura o Alsacia.
🍷 Ejemplos de maridajes de vino y comida:
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