Cremosa, sabrosa y auténticamente francesa, la quiche lorraine es una tarta salada atemporal. Descubre nuestra receta auténtica de quiche lorraine, elaborada con lardones ahumados, huevos, crème fraîche y leche, sobre una base de masa quebrada dorada. ¡Sin queso!
Clásico imprescindible del comfort food francés, la quiche lorraine tiene su origen en la histórica región de Lorena, en el noreste de Francia. Tradicionalmente, esta tarta rústica y elegante combina lardones franceses ahumados con un relleno cremoso a base de huevos, crème fraîche y leche, horneado en una masa quebrada mantecosa hasta quedar cuajado y ligeramente dorado. Sencilla pero profundamente reconfortante, esta quiche francesa clásica es perfecta para el almuerzo, la cena, un picnic o un brunch.
Muy apreciada por su rica herencia y su sabor inconfundible, la auténtica quiche lorraine encarna la esencia de la cocina tradicional francesa: pocos ingredientes, perfectamente equilibrados… ¡e irresistiblemente deliciosos! Ya sea servida caliente con una ensalada verde o disfrutada fría al día siguiente, es fácil entender por qué este clásico francés sigue siendo un imprescindible en hogares de todo el mundo.
Ingredientes Para
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x 1
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x 3
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250 mL
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200 g
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Preparación
1
Untar con mantequilla un molde rizado. Extender la masa en el fondo. Pinchar la masa por todas partes con un tenedor para evitar que se hinche.
2
Cortar el tocino en daditos. Cocinar el tocino en una sartén a fuego fuerte para que se dore y escurrirlo para eliminar la grasa.
3
Romper los 3 huevos en un bol, verter la nata y mezclar con un batidor. Añadir poco a poco la leche, sin dejar de mezclar con el batidor. Salpimentar y añadir una pizca de nuez moscada.
4
Repartir los dados de tocino por toda la masa. Verter encima la mezcla para la quiche.
5
Hornear durante 30 minutos a 200°C.