Cómo organizar una cena al estilo francés

Desde cómo poner mesa hasta cómo servir el «apéro» y deleitar a los comensales con un menú de tres platos: te explicamos todo lo que tienes que saber para dar una cena al estilo francés.  

French style dinner

¿Quieres organizar una cena en casa al más puro estilo francés? Tras años de experiencia de una mesa francesa a otra, hemos creado esta útil guía para ayudarte. Aunque la gastronomía francesa es un ritual reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, con estos trucos descubrirás que no tiene por qué ser complicada: una buena comida y un buen vino son dos puntos clave, pero lo más importante es compartir un momento agradable con los amigos y la familia.  

 

Las partes de una cena al estilo francés  

Sin lugar a dudas, la parte más emocionante de dar una cena es diseñar el menú, en especial si está plagado de sabrosas especialidades francesas. Pero, en primer lugar, tienes que entender el guion que siguen habitualmente las cenas francesas:  

 

Aperitivo 

Concede a tus comensales un momento para acomodarse y a ti un rato para ponerte al día durante el «apéro». Normalmente, esta parte de la velada tiene lugar en otro sitio distinto a la mesa del comedor, como en la terraza, en el salón o en la zona de la barra. Lo habitual es servir bebidas, como vino blanco, rosado, pastís o incluso un cóctel junto con pequeños tentempiés, por ejemplo, aceitunas, tapenade, rábanos, lazos de hojaldre y embutidos.  

 

Primer plato

Por lo general, las cenas francesas se componen de tres platos: un primer plato, un plato principal y el postre. El primer plato suele ser bastante sencillo y ligero, por ejemplo, unos huevos rellenos, una sopa de temporada, como la sopa de cebolla francesa o la de espárragos, o incluso una ensalada podrían ser opciones adecuadas. Si, de verdad, quieres deleitar a tus comensales con un sabor de Francia, plantéate servirles escargots (caracoles).  

Plato principal

Normalmente, el plato principal es el que más llena y también el más elaborado, así que será en él en el que más tengas que esforzarte. El ratatouille y el gratin dauphinois son platos de verduras atrevidos que llevan un tiempo de preparación, pero no requieren que les prestes mucha atención una vez que los metes en el horno, mientras que el coq-au-vin y la boef bourguignon (o ternera en salsa) exigen guisar a fuego lento la carne en una sabrosa salsa de vino tinto con verduras y especias hasta que todos los sabores se fusionan.  

 

Queso

Antes de pasar al dulce, a los franceses les encanta disfrutar de una tabla de quesos. Idealmente, deberías contar con una selección de 3-5 quesos diferentes. Un maestro quesero de tu localidad podría ayudarte a elegirlos, pero si no puedes recurrir a él, no te equivocarás con los favoritos, como el brie, camembert, comté, emmental o roquefort. Y, por supuesto, no te olvides del pan: los franceses toman el queso con un trozo de baguette o con pan de masa madre crujiente en vez de galletitas saladas o, lo que es peor, sin carbohidratos.  

 

Postre

Quizá los franceses son famosos por su patisserie (repostería), pero los postres caseros suelen ser más sencillos. El arroz con leche es un postre agradable, que nunca pasa de moda y rápido de preparar, y las tartas de manzana gustan a todo el mundo.  

 

Digestivo

El digestivo es una bebida alcohólica que se sirve al acabar la comida para facilitar la digestión. Es el momento en el que pones en la mesa los licores, como el absenta, el chartreuse, el calvados o el armañac.  

 

Art de vivre: cómo crear el ambiente adecuado  

¡Casi tan importante como el menú es el ambiente! La decoración de la mesa causa una gran impresión y los franceses dominan el arte de crear una mesa hermosa sin esfuerzo: un sencillo ramo de flores, un par de velas y algunos objetos especiales que plasmen la personalidad de tu hogar, como los platos que compraste en las vacaciones o una jarra que pertenecía a tu tía favorita, son todo lo que necesitas.  

 

Una buena música de fondo puede contribuir a la atmósfera, en especial, de artistas clásicos franceses, como Charles Aznavour, Edith Piaf o Jacques Brel. Lo más importante: come a un ritmo pausado para que los comensales puedan disfrutar de los platos y de la conversación.  

 

Consejo para el anfitrión 

Una cena francesa no está completa si no hay pan en la mesa. Aunque hay quien prefiere servirlo en cestitas, no hay nada más francés que poner una baguette directamente sobre la mesa para que los comensales se la vayan pasando.  

 

Ahora que ya sabes cómo dar una cena ideal al estilo francés, ¡es hora de crear el menú! Si quieres descubrir recetas que satisfagan y deleiten a tus comensales, echa un vistazo a nuestra página de recetas.  

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