Guía para viajeros gourmet: Alsacia
Alsacia es todo un referente gastronómico. Esta bucólica región del nordeste de Francia es cuna de vinos de talla mundial, de excelentes quesos y de una gran variedad de productos frescos y sustanciosas recetas tradicionales. Descubre qué tiene de especial la cocina alsaciana y cómo recrear la magia de la región en tus propios fogones...
Alsacia de un vistazo
La pintoresca Alsacia se sitúa en el extremo nororiental de Francia. Linda con Alemania y Suiza, y es una de las regiones más pequeñas del país. Desde 2016, forma parte de la amplia zona administrativa del Gran Este (Grand-Est), junto con Champaña-Ardenas y la colindante Lorena (lugar de procedencia de la emblemática quiche Lorraine). Puede que Alsacia sea pequeña, pero tiene una reputación poderosa (y bien merecida) por su excelente gastronomía. Su bella campiña está salpicada de plantaciones de ciruelos, haciendas familiares y viñedos. El macizo de los Vosgos, en la frontera oriental de Alsacia con Lorena, protege de los vientos del oeste y ofrece unas excelentes condiciones a los agricultores, viticultores y queseros de las onduladas colinas y exuberantes valles alsacianos. Por su parte, la capital de la región, Estrasburgo, es un paraíso culinario donde podrás disfrutar tanto de los platos tradicionales alsacianos como de la cocina más vanguardista.
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Especialidades gastronómicas de Alsacia
Alsacia produce vinos excelentes. Los vinos blancos son una especialidad particular, que incluyen el moscatel, pinot gris y riesling de Alsacia, apreciados por su final refrescante y sus aromas a lima y manzana. El gewurtztraminer de Alsacia DOP es famoso por su aroma complejo, con notas a rosas, cítricos y especias. La ubicación de la región vinícola de Alsacia, en las soleadas estribaciones y laderas bajas de los Vosgos, ofrece unas condiciones excelentes para la producción del vino. Dentro de esta zona, el terruño es tan importante como las variedades de uva. 51 vinos alsacianos tienen el codiciado estatus «Grand Cru», cada uno con su propio microclima, altitud óptima y perfil de suelo distintivo compuesto por los antiguos estratos de piedra caliza, arenisca, granito, arcilla y sedimentos volcánicos de la zona.
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Los frondosos pastos de Alsacia también ofrecen las mejores condiciones a los agricultores y pequeños productores. La campiña está salpicada de plantaciones de manzanos y ciruelos. Busca las quetsche d’Alsace, pequeñas ciruelas moradas parecidas a las damascenas, o los dulces y jugosos mirabeles. Los productos locales, como el repollo, las cebollas y las patatas son el pilar de la cocina alsaciana, cuya mejor descripción es la de francesa con un toque germánico. Entre los platos clásicos destaca el chucrut garnie, repollo fermentado con vino blanco y bayas de enebro y servido con salchicha, cerdo ahumado y carnes saladas. La tarta flambeada alsaciana (también llamada Flammkuchen) es una masa fina de pan sin levadura cubierta con crème fraiche, cebollas y tiras de tocino, que normalmente se cocina en horno de leña.
El munster es el queso más popular de la región y cuenta con una DOP (denominación de origen protegida). Los queseros elaboran este intenso queso de pasta blanda, con su característica corteza lavada de color naranja, a partir de leche de vaca del macizo de los Vosgos, y lo dejan madurar hasta tres meses.
Los fértiles valles y llanuras de Alsacia poseen un rico patrimonio agrícola. Los agricultores de la región cultivan una gran variedad de productos y cereales, entre ellos, trigo de excelente calidad, un ingrediente clave de los fideos alsacianos (pâtes d’Alsace) y la repostería tradicional, como los pretzels recién hechos y el kougelhopf, un bizcocho aromático con levadura y frutas horneado en un molde circular con forma de corona.
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Actividades que los más comidistas no se pueden perder en Alsacia
Si visitas Alsacia, las opciones para disfrutar de su cultura gastronómica son infinitas. Estas son algunas de nuestras favoritas...
- Sigue la ruta de los vinos de Alsacia (Route des Vins) a través de las estribaciones del macizo de los Vosgos, pasando por sus pintorescos pueblos y haciendo parada para degustar sus caldos y visitar sus viñedos.
- Disfruta de una comida tradicional en un alojamiento rural de los Vosgos o en un winstub (taberna rústica).
- Date un dulce capricho con alguna de las delicias de la repostería alsaciana: kougelhopf, tarta de ciruelas, galletas bredele y pretzels bañados en chocolate.
- Visita una fábrica de cerveza artesanal y prueba a elaborar tu propia cerveza.
- Compra souvenirs comestibles: aguardiente de ciruela local, cajas de bombones de Estrasburgo, miel IGP (Miel d'Alsace), pan de jengibre y, por supuesto, una o dos botellas de vino.
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Cómo disfrutar en casa de la cultura gastronómica alsaciana
Invita a tus amigos y familiares a compartir un festín alsaciano. Para recrear el ambiente acogedor de un winstub o un alojamiento rural, pon la mesa con un mantel a cuadros azules o rojos (preferiblemente un auténtico kelsch de Alsacia). En los winstubs, los lugareños suelen reunirse en torno a una mesa grande llamada stammtisch para beber y charlar. Disfruta de este ambiente de camaradería con un vino alsaciano de bienvenida servido en un vaso pequeño. Acompaña la bebida con porciones cuadradas de tarta flambeada antes de pasar a un plato principal contundente, como el crucrut garnie o baeckeoffe, un guiso de ternera, cordero y cerdo marinado en vino con patatas partidas en rodajas. Si prefieres algo más ligero, prueba la calabaza y pâtes d'Alsace con tiras de tocino. Si aún tienes hueco para el postre, sirve una tarta de frutas y adáptala a la estación que corresponda. Prueba una tarta de ruibarbo con natillas (los alsacianos suelen cubrirla con merengue) en primavera, decántate por las fresas en verano o deléitate con una tarta de ciruelas en otoño. Los meses de otoño también son un buen momento para servir merengues con crema de castañas(torche aux marrons). No te olvides del munster para la tabla de quesos y marídalo con una copa de gewurtztraminer de Alsacia, servido bien frío.
Colaborador
Food and travel journalist