Datos sobre la gastronomía francesa que parecen mentira (pero no lo son)

Por Christian Letourneau

Tras un gran producto gastronómico suele haber una gran historia. El panorama culinario francés está repleto de orígenes extravagantes, competiciones insólitas y personajes estrafalarios. Esto son algunos datos sobre la gastronomía francesa que parecen mentira, pero son totalmente reales. Prometemos que no nos estamos quedando contigo. 

Weird food facts

Durante siglos, los franceses pagaban sus impuestos con sal (y también se les daba muy bien el contrabando con ella)  🧂

Si echamos la vista atrás a la Edad Media, la monarquía francesa ostentaba el monopolio en cuanto a la venta de sal. Las regiones productoras de sal estaban obligadas a entregar toda su sal al rey, que después la vendía a sus súbditos a precios más caros. Además, cada región tenía sus propios impuestos, lo que generaba una gran confusión entre los ciudadanos franceses. En lugares como París, la sal podía ser carísima, mientras que en Bretaña, lugar de origen de la famosa sal de Guérande, podía estar prácticamente libre de impuestos. 

Este sistema tributario desigual y desproporcionado daba pie a todo tipo de estrategias de contrabando y estraperlo, como por ejemplo las mujeres que se escondían la sal debajo del vestido en nalgas falsas. El enfado en torno a los precios de los alimentos y la sal desempeñó un papel crucial en las circunstancias que desataron la Revolución Francesa. Dato curioso: la palabra «salario» procede del término francés salaire, que originalmente significaba una ración de sal.  

 

El gobierno francés tiene unas normas estrictas sobre lo que ES y NO ES una baguette  🥖

Todos sabemos lo que es una baguette... pero, ¿qué es exactamente? El gobierno francés puede sacarte de dudas.  

La calidad y las características del pan francés más conocido las regula escrupulosamente la ley nacional. Esta determina su longitud, anchura, peso y la proporción de ingredientes permitida por la ley. El sello de calidad Label Rouge (etiqueta roja) va más allá y especifica concretamente la longitud, el peso y las dimensiones de toda baguette de tradition francesa. 

Por si tenías dudas: todas las baguettes de tradition que se vendan en Francia deben medir entre 50 y 60 cm de longitud, 6 cm de anchura y pesar unos 250 gramos. Solo pueden llevar estos cuatro ingredientes: agua, harina de trigo, sal y levadura. 

 

Dos monjes guardan bajo juramento el secreto de la receta de este famoso licor francés  🥃

Elaborado por monjes cartujos en la zona alpina de Francia desde hace siglos, la receta del famoso Chartreuse verde es un secreto muy bien guardado. Este licor, intenso y herbáceo, se sigue destilando bajo la supervisión monástica en la ciudad montañosa de Aiguenoire, y solo dos miembros privilegiados de la orden conocen su receta, que se transmite oralmente generación tras generación.  

Cada monje prepara su parte de la receta en soledad para preservar la compleja mezcla de hierbas alpinas y especias variadas que conforma su esencia. Pese a su popularidad en todo el mundo, no se les puede meter prisa a estos monjes. No son pocas las veces en las que el preciado licor escasea. 

Este legendario postre francés se debe a un error casual en la cocina 🥧

La tarta Tatin, una tarta de manzana invertida muy célebre, tanto en los bistrós como en los hogares, nunca habría existido de no ser por un error. 
 
Dos hermanas, Stephanie y Caroline Tatin, regentaban un hotel de carretera en el valle del Loira a finales del siglo XIX. Según la versión de Stephanie, una mañana en la que tenía mucho lío se despistó con una sartén que tenía al fuego con manzanas y mantequilla, y se le empezaron a quemar. En un intento de salvar ese caos caramelizado, la cubrió con una masa redonda y metió todo al horno. 

Los huéspedes del hotel quedaron encantados con el resultado y así nació la tarte Tatin. Lo que empezó como un error se ha convertido en una técnica respetada con el paso del tiempo y ahora existen miles de variantes según la temporada. La tarta Tatin salada también es muy popular. Existen versiones con chalotas, puerros y endivias. 

Muchos estudiosos e investigadores de la gastronomía afirman que las tartas invertidas existían en Francia desde mucho antes del incidente de Stephanie Tatin con la sartén de manzanas. Sea como fuere, la historia del origen de la Tatin es una forma de honrar cómo la cocina humilde y los modestos bares de carretera han contribuido a la gran historia gastronómica de Francia.

Existe un campeonato mundial para todo (y sí, se lo toman muy en serio) 🏅

Muchos de los productos agrícolas y platos emblemáticos de Francia cuentan con el apoyo de las cofradías gastronómicas y las asociaciones profesionales. Para fomentar y transmitir sus tradiciones culinarias, estos grupos suelen celebrar festivales anuales que incluyen campeonatos para honrar a lo mejor de lo mejor en productores de cada categoría. Pero no se trata solo de una excusa para organizar una fiesta, estos campeonatos serios y competitivos tienen por finalidad nombrar a campeones mundiales por toda Francia. Los ganadores reciben reconocimiento, dinero en premios y patrocinios. 

Puedes volar a Bastia para competir en el Campeonato Mundial de Mermelada. Cada año vienen equipos desde Japón para batirse en duelo en el campeonato mundial de pâté en croute de Lyon. ¿Y cómo olvidar el Campeonato Mundial de Patatas Fritas que atrae a grandes multitudes al pequeño municipio de Arrás, en Altos de Francia. 

 

Los franceses odiaban las patatas... hasta que el proselitismo de un hombre con este tubérculo les hizo cambiar de opinión  🥔

Antes de 1780, la idea de un campeonato nacional de patatas fritas era impensable: los franceses ni siquiera se planteaban comerse una patata. Aunque por el resto de Europa era un alimento bien asentado, en Francia corrían rumores de que las patatas provocaban la lepra y solo eran aptas para consumo animal. La obra vital del farmacéutico y agrónomo Antoine Auguste Parmentier hizo que, poco a poco, el país entrase en razón. 
 
Parmentier proponía que la patata era una buena solución a las hambrunas recurrentes y al hambre persistente que asolaba a la Francia prerrevolucionaria. Consiguió cambiar la narrativa con una serie de gestos llamativos, como por ejemplo poner guardas armados para que vigilasen sus campos de patatas, regalarles ramos de flores a Luis XVI y María Antonieta, y organizar fastuosos banquetes para la alta sociedad parisina, incluido el embajador estadounidense Benjamin Franklin, en los que la patata era la protagonista. 
 
El proselitismo de Parmentier en la patata ha quedado patente en el nombre de muchos platos franceses, como el hachis parmentier, una especie de pastel de carne, o la ensalada parmentier, una tradicional ensalada de patata francesa. Puedes visitar su tumba en el afamado cementerio de París Père Lachaise, donde cuya tumba suele estar rodeada, como era de esperar, de plantas de patatas.

Estas historias ilustran que la gastronomía francesa que conocemos hoy no es solo cuestión de alta cocina, sino que está marcada por generaciones de personajes apasionados y pintorescos. Cuenta estas historias a tus amigos en tu próximo aperitivo para impresionarles, ¡aunque no te garantizamos que vayan a creerte!

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