¡Películas que te harán la boca agua! 

En el mundo del cine, pocas películas han conseguido abrir el apetito de tanta gente como «La Passion de Dodin Bouffant» (conocida como «A fuego lento» en español). Esta obra francesa nos cautivó no solo por su estilo narrativo, sino por su delicioso homenaje a la cocina francesa.

Films that make your mouth water!

«La passion de Dodin Bouffant» se distingue por su representación de la gastronomía no solo como escenario, sino como personaje clave. La película se centra en Eugénie (Juliette Binoche), una cocinera excepcional que trabaja desde hace dos décadas para Dodin (Benoît Magimel), un gastrónomo de renombre.

© Movie The Taste Of Things_IFC Films

Su recorrido juntos por el mundo culinario de Francia alrededor de 1885 evoluciona de una relación profesional a una romántica, alimentada por su admiración mutua y su amor por la gastronomía. A medida que aumenta su afecto, crean platos exquisitos y delicados, entre ellos el emblemático «Bœuf bourguignon», símbolo de los ricos sabores de la cocina francesa. Estas creaciones culinarias no solo son un reflejo de su pasión, sino que asombran a las personas más sibaritas del mundo, mostrando la evolución de su relación y su extraordinario talento gastronómico.    

 

Ratatouille y Chocolat, otras joyas gastronómicas del cine

En el mundo de la gastronomía cinematográfica, hay varias películas y series que han sabido combinar maravillosamente el encanto de la cocina francesa con una historia cautivadora, ofreciendo una amplia variedad de sabores y emociones que perduran mucho después de los créditos. Películas como «Chocolat» y «Ratatouille» son ejemplos perfectos. «Chocolat», con su fascinante retrato del arte francés de la chocolatería, es más que una historia de placeres dulces.

Ahonda en el poder transformador de la comida y utiliza el chocolate como símbolo de tentación, cambio y unión con la comunidad. Por otro lado, «Ratatouille» pone en primer plano la elegancia de la cocina francesa en formato de dibujos animados. Se trata de la conmovedora historia de Rémy, una rata con un extraordinario don culinario, en la que se muestran platos franceses clásicos con un toque de fantasía, celebrando la excelencia gastronómica caracteriza a París.  

Cuando los actores estadounidenses se unen al banquete  

  «Sin reservas» y «Julie y Julia», ambas de 2007, añaden un sabor único a la narrativa culinaria francesa en el cine. «Sin reservas», protagonizada por Catherine Zeta-Jones, sumerge a los espectadores en el estresante mundo de las cocinas profesionales y presenta las meticulosas técnicas y la incesante búsqueda de la excelencia que caracterizan a la gastronomía francesa. Por su parte, «Julie y Julia» ofrece una deliciosa mezcla de biografía y ficción.

Esta película, inspirada en dos historias reales, sigue el viaje a principios de los 2000 de Julie Powell, interpretada por Amy Adams, quien se propone preparar todas las recetas de «El arte de la cocina francesa» de Julia Child en un año. Meryl Streep da vida a Julia Child y plasma su estatus de icono en la cocina francesa. Juntas, estas películas ilustran el poder de la comida como medio para la narración de historias, el crecimiento personal y la expresión cultural, celebrando la rica tradición de la cocina francesa a través de la gran pantalla.  

El fenómeno de Emily en París  

  «Emily en París», que ensalza la representación cinematográfica de la cocina francesa, destaca por su vibrante retrato de la vida parisina contemporánea, en la que se mezclan las escapadas románticas con las aventuras culinarias. Se nos muestra el Ristorante Terra Nera, en el V distrito, un restaurante de verdad con su clásica fachada roja, conocido en la serie como «Deux Compères». Desde que apareció en «Emily en París», Terra Nera, propiedad de Johann Baranes y Valerio Abate, se ha convertido en una atracción para los turistas, e incluso ofrecen un menú especial inspirado en la serie. La serie entrelaza con encanto las referencias culinarias con el recorrido de Emily para asimilar la cultura parisina, desde su deleite al pedir un «pain au chocolat» hasta su escepticismo inicial y su posterior aprecio por el filete hecho «bleu» o «saignant».   

La comida es más que alimento  

Películas como «La Passion de Dodin Bouffant» no son solo banquetes cinematográficos, sino un homenaje al arte de la cocina. Nos recuerdan que la comida es más que alimento: es una expresión de la cultura, del amor y de la vida misma. Estas películas siguen cautivando al público de todo el mundo y, sin duda, nos dejan con ganas tanto de la comida que aparece en pantalla como de las deliciosas historias que cuentan.   

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