6 consejos para preparar la mejor tortilla francesa casera
Pocas recetas son tan emblemáticas como la tortilla francesa tradicional. Con tan solo unos pocos ingredientes, este plato típico es todo un clásico de los bistrós y restaurantes de toda Francia. Sin pretensiones ni artificios, pone de manifiesto la larga historia del savoir-faire del país. Para lograr una técnica impecable, se deben batir las claras y las yemas de forma homogénea e incorporarlas a una sartén con mantequilla abundante sin dejar de remover. Sí, es importante que sea abundante: al fin y al cabo, esto es Francia.
La más pura receta tradicional lleva tres huevos, mantequilla sin sal y una pizca de sal y pimienta. Nada más y nada menos. Es cierto que así queda deliciosa, pero se pueden añadir otros productos franceses para aportar mucho más sabor. ¿Quieres darle un toque especial a tu próxima tortilla francesa? Lee nuestros seis consejos, ¡y no te olvides la mantequilla!
Elige quesos más interesantes
Aunque muchas recetas a base de huevo incluyen cheddar o mozzarella, optar por quesos franceses más sabrosos puede abrir todo un mundo de sabores. Si prefieres uno más suave y que se derrita bien, el emmental de Saboya IGP es la opción idónea (y, si lo compras rallado, mejor que mejor). Si te llama más un sabor sutil pero tostado, el comté DOP clásico nunca falla. Además, es ideal para ir picando mientras estás en la cocina. Por último, si te atreves con algo más intenso, el queso roquefort DOP de Occitania es una apuesta segura, sobre todo si lo combinas con nueces de Grenoble, como en nuestra mítica receta de croque-monsieur.
Viaja a la Provenza sin levantarte de la mesa
Puede que irte hasta la Provenza para tu próxima comida no termine de encajar en tus planes, pero puedes acercarte un poco dándole un toque provenzal a tu tortilla. La próxima vez que la prepares, incorpora productos de temporada, según la época del año, y termina aderezándola con unas hierbas de Provenza Label Rouge llenas de sabor. Añade un chorrito de aceite de oliva DOP Vallée des Baux-de-Provence y marídala con una copa bien fresca de vino rosado Côtes de Provence DOP. Verás cómo, en un momento, todos estos sabores te transportan hasta la soleada costa mediterránea de Francia.
Olvídate de las carnes de siempre
Las salchichas y el beicon son los ingredientes favoritos de los amantes de la carne. Sin embargo, estas opciones se pueden afrancesar fácilmente. Si te gusta el jamón, te encantará la salchicha de Morteau IGP de Borgoña, que se hace a partir de carne magra o grasa de cerdo picada gruesa ahumada con madera resinosa de pino o enebro. Esta carne combina a la perfección con la tortilla francesa. Además, está disponible durante todo el año y lleva la marca Label Rouge, que garantiza su calidad excepcional.
Una opción similar es la salchicha de Montbéliard IGP, también procedente de Borgoña. ¡Lleva conquistando a los carnívoros desde el siglo I a. C.! Se trata de un producto elaborado con cerdo aromatizado con pimienta y comino, que se ahúma lentamente hasta obtener un sabor especiado y firme. Al combinarlo con la tortilla francesa, le aporta una textura de lo más jugosa. Si eres fan del sabor ahumado, esta carne es para ti. Un truquito: para continuar con los productos de la tierra, puedes maridar cualquiera de estas carnes con una copa de pinot noir de Borgoña DOP. Sus taninos suaves y sus matices terrosos añaden una dimensión inesperada a esta variación de la típica tortilla.
Consigue una textura sedosa
La tortilla francesa nunca puede estar muy cuajada, sino que tiene que quedar, como se dice allí, baveuse. Para alcanzar la textura suave y sedosa perfecta, basta con añadir una cucharada generosa de crème fraîche de Isigny o crème fraîche de Bresse DOP. Se elaboran con leche producida en Normandía y Borgoña, respectivamente, mediante un proceso de maduración lento. Estas cremas le aportarán una textura rica y satinada a tu tortilla, así como un matiz ácido sin pasarse de intenso. Dato curioso: las cremas más espesas, como estas crèmes fraîches, soportan mejor el calor y la cocción. Además, su sabor destaca claramente con tan solo una pequeña cantidad. ¡Dan mucho por muy poco!
Lleva tu tortilla a otro nivel
¿Cuál es la forma más sencilla de elevar tu tortilla francesa casera? ¡Añadir virutas de trufa negra del Périgord, sin duda! Las trufas del Périgord, procedentes de la región de Nueva Aquitania, al sudoeste de Francia, se consideran unas de las más fragantes. Su sabor no deja a nadie indiferente. Solo tienes que incorporar las virutas mientras bates los huevos. A continuación, vierte la mezcla en una sartén pequeña con mantequilla a fuego medio. Cocina la tortilla durante unos cinco minutos, dóblala por la mitad y sírvela al momento. Para ver la receta completa de tortilla suflé con trufa negra del Périgord de Taste France, haz clic aquí.
¡Deja hueco para el postre!
Recuerda: la tortilla no es solo para cenar. La tortilla francesa tradicional se sirve durante todo el día en los bistrós y los restaurantes de todo el país. Se trata de una opción deliciosa y saciante, ya sea para el desayuno, la comida o la cena. Sin embargo, en Taste France, nada nos gusta más que tomarnos libertades creativas en lo que a las recetas se refiere. Y las tortillas no son una excepción.
Hace poco, dimos con esta receta de tortilla dulce de Jamie Oliver, con vainilla y albaricoques. Para continuar con la temática francesa, nosotros proponemos cambiarlos por fresas de Nimes y vainilla de Tahití: un encuentro maravilloso entre el sur de Francia y la Polinesia francesa. Por último, acaba el día con un poquito de coñac AOC. ¡Ya nos darás las gracias!
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