Esta tarta de queso Roquefort es mi versión de la típica tabla de quesos: el mismo sabor, con un toque especial e inesperado. Se prepara con roquefort, también conocido como el rey de los quesos. Es intenso, complejo e indiscutiblemente francés y, al cocinarlo en forma de tarta de queso cremosa, se vuelve más elegante que nunca.
Es ideal como aperitivo o entrante navideño, o se le puede añadir un chorrito de miel para obtener una alternativa dulce al mítico plato de queso que nunca puede faltar. Esta receta da que hablar en cuanto llega a la mesa, y lo mejor es que es perfecta para prepararla con antelación: cocínala el día antes, deja que se enfríe y solo te quedará decorarla antes de servir. Fácil, sencillo y memorable.
Tiempo de preparación
Ingredientes Para
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Base crujiente salada
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85 g (derretida, a temperatura ambiente)
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125 g
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0.50 cucharadita
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0.25 cucharadita
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x 1
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Relleno de queso roquefort
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300 g (a temperatura ambiente)
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2 (a temperatura ambiente)
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2 cucharadas (o más, si prefieres una versión más dulce)
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1 cucharadita
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Preparación
1
Base crujiente salada
Precalienta el horno a 175 °C.
2
Forra un molde desmontable de 23 cm con papel vegetal. Puedes pulverizar un poco de espray antiadherente para que el papel se pegue.
3
Primero, derrite la mantequilla y deja que se enfríe.
4
En un bol, echa la harina, las nueces, la sal, la pimienta y las hierbas.
5
Añade la mantequilla derretida y la yema de huevo. Mezcla hasta que adquiera una consistencia arenosa.
6
Si está demasiado seco, añade una o dos cucharadas de agua fría. Debe compactarse al prensarlo. Si está demasiado húmedo, echa un poco más de harina.
7
Vierte la mezcla en el molde y prénsala de manera uniforme. Hornea durante 18-20 minutos hasta que los bordes se doren un poco.
8
Deja que se enfríe mientras preparas el relleno.
9
Relleno de queso roquefort
Baja la temperatura del horno a 160 °C.
10
En un bol, bate el queso crema hasta que quede suave. Añade la crème fraîche, los huevos, la miel y la ralladura de limón. Mezcla hasta obtener una crema. Rebaña las paredes del bol de vez en cuando. Incorpora el roquefort y las hierbas.
11
Vierte la mezcla sobre la base y alisa la superficie.
12
Hornea durante 30-35 minutos hasta que los bordes estén firmes y el centro tiemble un poco.
13
Saca la tarta del horno y deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente durante aproximadamente 1 hora.
14
Después, métela en la nevera durante al menos 3 horas o, si es posible, toda la noche para obtener la mejor textura.
15
Al servir
Decora la tarta con uvas, ramitas de tomillo fresco y nueces. Acompáñala con unas rodajas de manzana, galletitas saladas, más uvas y cuencos de mermelada o miel. Córtala en porciones finas. Sírvela fresca.
© Molly Wilkinson
Colaborador
Pastry chef