Tarta mil crepes de vainilla con crema quemada
La tarta mil crepes («mille-crêpes») es un elegante postre de inspiración francesa pero originario de Japón, elaborado con capas de crepes y crema. En nuestra versión, le hemos dado a este clásico de la pastelería moderna un delicioso toque francés, inspirado en la irresistible capa caramelizada de una clásica crema quemada («crème brûlée»).
La tarta de mil crepes es un postre a capas que se elabora apilando varias crepes finas con un relleno cremoso entre capa y capa. Se puede relacionar con el milhojas, el clásico pastel francés elaborado con capas de hojaldre y nata. En lugar de masa de pastelería, la tarta mil crepes utiliza crepes francesas clásicas para crear un postre alto y en capas, de textura ligera y tierna. Aunque se inspira en la repostería francesa, la moderna tarta mil crepes está estrechamente relacionada con Japón, donde nació y se convirtió en un postre muy popular de estilo francés.
En esta versión, las capas se rellenan con crema diplomática de vainilla y se rematan con azúcar caramelizada, lo que les da un toque inspirado en la crema quemada. La receta también combina algunos ingredientes franceses cuidadosamente seleccionados: Mantequilla francesa que aporta a las crepes un sabor intenso y delicado y ayuda a que adquieran unos bordes ligeramente dorados, mientras que la nata para montar francesa aporta cremosidad y una textura suave y ligera a la crema diplomática. Vainilla de Tahití de la Polinesia Francesa aporta delicados aromas florales y afrutados al relleno.
Lo mejor de una tarta de milhojas es lo fácil que resulta adaptarla para crear tu propia combinación de sabores. Añadir fresas francesas entre las capas para dar un toque fresco y afrutado, o mezclar caramelo de mantequilla salada de Bretaña para tener una versión más intensa, o aromatizar la nata con matcha para darle un toque de «mezcla y combina». También puedes probar con chocolate, crema de castañas o cítricos para dar un delicioso toque a las clásicas crepes Suzette. La tarta de mil crepes es la receta perfecta para dar rienda suelta a tu creatividad y celebrar La Candelaria con una espectacular versión de la querida crepe francesa. ¡Buen provecho!
Tiempo de preparación
Ingredientes Para
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Para unas 16 crepes:
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250 g
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500 ml
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x 3
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20 g
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1 pizca
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Para la crema diplomática de vainilla:
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500 ml
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x 4
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100 g
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40 g
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200 ml (muy fría)
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Para la capa de quemado:
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60 g
Preparación
1
Prepara las crepes: Mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade los huevos y luego incorpora la leche poco a poco sin dejar de batir para evitar que se formen grumos. Añade la mantequilla derretida y deja reposar la masa durante 30 minutos. Cocina las crepes en una sartén ligeramente untada con mantequilla y déjalas enfriar.
2
Prepara la crema pastelera: Corta la vaina de vainilla a lo largo y saca las semillas. Calienta la leche, las semillas de vainilla y la vaina a fuego lento. Mientras tanto, bate las yemas de huevo y el azúcar hasta que adquieran un color claro y, a continuación, incorpora la maicena batiendo. Vierte poco a poco la leche caliente sobre la mezcla de huevos, sin dejar de batir. Vuelve a verter la mezcla en la cacerola y cuécela a fuego medio, removiendo constantemente hasta que espese. Cúbrela con film transparente, pegándolo directamente a la superficie, y déjala enfriar por completo.
3
Prepara la crema diplomática: Bate la nata muy fría hasta que forme picos suaves. Bate la crema pastelera enfriada hasta que quede homogénea y, a continuación, incorpora con cuidado la nata montada hasta obtener una crema diplomática ligera y suave.
4
Monta la tarta: Apila las crepes, untando una generosa capa de crema diplomática entre cada una. Termina colocando una crepe encima y, a continuación, mételas en la nevera durante al menos 2 horas.
5
Dora la superficie: Justo antes de servir, espolvorea generosamente el pastel con azúcar granulado. Utiliza un soplete para caramelizar el azúcar hasta que se forme una capa fina, dorada y crujiente, igual que en una crema quemada clásica.